NÓMADA XXI: Cocina en movimiento

Autor: Angélica R.


En un domingo cualquiera, con el cabello despeinado y el antojo acelerado, me marca mi amiga Bea, apenas despertando y preguntando a dónde deberíamos ir a comer, porque “cero ganas de cocinar y urge un drink para despertar”, así, tal cual fueron sus palabras. “Vamos por algo rico y no me salgas con comida rápida toda equis”, respondí.

Hacía tiempo nos habían recordado un lugar, NÓMADA XXI, el cual alguna noche nos topamos en Gonzalitos siendo un food-truck, de los primeros en la ciudad y que nos había dejado un muy buen sabor de boca con una Pork Belly Burguer e increíblemente, lo digo porque soy antivegetal, unos deliciosos espárragos con costra de cacahuate, nuez y almendra que ¡ufff!

Total, aventamos la chancla hacia Plaza Vía 02, ubicada en Blvd. Rogelio Cantú, lugar fácil de llegar si estás en Monterrey o San Pedro, no batallamos para estacionarnos y desde ahí, ya los olores nos estaban guiando al segundo piso, al camino de una buena comilona.

Después de darnos la bienvenida y ofrecernos un fresco cocktail de ginebra con sandía, tan refrescante para estas tardes regias, el mesero nos platicaba sobre la mecánica de los domingos, llamados BBQ Weekend y su platillo principal el Meat Sampler, el cual yo lo rebauticé como la “bandejita del placer”, porque ¿qué más puedes sentir teniendo tener frente a ti brisket, pulled pork, short rib, pork spare ribs, chorizo argentino, Barbacoa de cachete y pollo?

Cual caníbales nos lanzamos a probar todo, acompañado por unos aderezos de BBQ cayenne, BBQ blanca y honey mustard, además de ensalada de papa, col, pepinillos y cebollas curtidas, ¡obvio sin olvidar las tortillitas!


A la mesa se unieron unos amigos ¡y lo agradecimos! porque el Meat Sampler está tan bien servido que ya no podíamos comer más… y nos faltaba el postre. Ya entre más gente en la mesa y con el pretexto de comenzar dieta al día siguiente, pedimos pan de elote, brownie y un crème brûlée, que faltaría espacio para describir lo rico que fue acompañarlo de un perfecto carajillo.

Como soy bien curiosa (y para bajar un poco todo lo que me había comido), me di la vuelta por los ahumadores que se encuentran al final de la terraza y me explicaron un poco del proceso para obtener ese único sabor, que consta de un ahumado en madera de encino de aproximadamente ¡16 a 24 horas!


Estando ahí me di cuenta de la vista espectacular que tienen y la cual no iba a desaprovechar para Instagram, así que comenzamos una relajada y corta sesión fotográfica, y así, con la panza llena, el corazón contento y el carrete emocionado dejamos ese segundo piso que por algunas horas nos hizo tan feliz con su comida, ambiente y atención.

¡Amenazo con volver!... y obvio platicarles sobre el resto del menú y las bebidas que se ven muy, pero muy interesantes.


153 vistas

Entradas Recientes

Ver todo