Regiomontanos y globalizados

Por: Félix Rivera


Cuando estábamos chicos no había algo más regio que ir de shopping a Texas y pasar Semana Santa en el depa del abuelo en La Isla del Padre. Es como si lo tuviéramos en el ADN: casi se puede decir que, al nacer, a los regiomontanos nos daban nuestra acta de nacimiento y la visa americana.

La Plaza Mall, McAllen, Texas, EUA.
La Plaza Mall, un centro comercial muy regiomontano

¿Cómo olvidar los colores, olores y texturas de La Plaza Mall? Este centro comercial que tenía todo lo que podíamos desear, ubicado en McAllen, Texas, nuestra ciudad fronteriza favorita. Primero, te compraban los juegos que querías del Nintendo y los tenis para las clases de la tarde. Después, mientras los grandes compraban los botes de aspirina y las cosas de señora en Walgreens, a los chicos nos daban permiso de quedarnos en Woolworths a comprar el paquete de 40 plumones para presumir en la escuela, una caja de Wrigley’s Juicy Fruit y muchos chocolates americanos “de los que no se consiguen en Monterrey”.



1990 Shopping
¡Cómo nos divertíamos comprando en McAllen!

Ya más tarde, mamá se ponía terca de que fuéramos todos juntos a JCPenney para comprarnos ropa y pasar por los vestidos de ella. ¡Qué aburrido! Lo bueno es que, por la tarde y ya súper cansados, nos metíamos a “comer-cenar” al buffet de Luby’s en donde, al hacer fila en la barra, pedíamos montones de cosas que luego ya no nos podíamos terminar.



Buffet de postres
¡Todo lo que pedíamos en Luby's!

Al final del día, hacíamos parada obligatoria a comprar el mandado al supermercado que se llamaba Globe pero todos le decíamos “El Globo”. Aunque después, cuando esta tienda ya estaba muy fea, empezamos a ir a Target.


Globe Supermarket, McAllen, Texas, EUA
A esta tienda le decíamos "El Globo"

Ya fuera que nos quedáramos a dormir en McAllen o fuéramos a la Isla, la verdad es que esas salidas nos encantaban porque nos hacían sentir que esas pequeñas poblaciones norteamericanas eran “como colonias de Monterrey”, bastaba ver en los estacionamientos de los centros comerciales y de los restaurantes el porcentaje tan alto de placas de Nuevo León en los autos. Por cierto, ni los primos, casi ninguno de los amigos de la escuela, ni nosotros íbamos a Laredo, Texas. “Es que esa ciudad es para las chiveras”, decía la abuela.


McDonald's 1990 facade
En los años 90 llegó McDonald's a México

Pero luego llegó 1992 y el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y lentamente nuestra vida cambió, casi sin darnos cuenta. Empezamos comiendo en el McDonald’s de Gonzalitos o el de Gómez Morín y terminamos comprando todo lo que necesitamos en Fashion Drive, mientras nos tomamos tantos Starbucks como nos es posible. ¿Y qué pasó con nuestro adorado McAllen? ¡Se convirtió en un viejo y triste pueblo fantasma!



Fashion Drive, San Pedro, Garza García, Nuevo León.
Ahora los regios compramos en Fashion Drive, aquí en San Pedro

En la actualidad, tengo una teoría para tratar de explicar esa fiebre delirante que los regiomontanos tenemos de comprar, a cada instante, un montón de cosas inútiles en los MINISO que han inundado nuestra ciudad.


MINISO Store
La nueva fiebre: MINISO

Es porque nos recuerda la emoción que sentíamos al comprar en McAllen un montón de “cosas extranjeras”. Como hoy en día podemos vivir y comprar como estadounidenses aquí en Monterrey, ahora necesitamos de cosas japonesas para sentirnos todos sofisticados y globalizados...aunque ya no exista "El Globo".


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