• Sr. Gato

El Autocobro de HEB en tiempos del COVID, mi experiencia

Actualizado: 29 de jun de 2020

Como todo buen gato doméstico, llega el día de la semana en que tienes que ir al súper a hacer la compra y rellenar el refrigerador, sobre todo en esta cuarentena en que no podemos salir a los restaurantes ni pedir a domicilio por temor al contagio.


No sé en tu ciudad, pero en Monterrey las opciones de supermercados son bastante limitadas, pues son muy pocos los que ofrecen buena calidad y variedad a un precio razonable, a eso agrégale que ahora gracias a la pandemia tenemos que preocuparnos también por seleccionar aquel que cuente con la mayor cantidad de controles para evitar el contagio. Por eso mi lugar preferido para hacer la compra era HEB, la calidad es buena, el precio es razonable y en general el servicio y variedad son bastante buenos, o cuando menos eso pensaba hasta que conocí el “Autocobro HEB”, una idea que de principio parecía excelente pues me imaginé que sería una copia del Autocobro que muchas tiendas ofrecen en Estados Unidos y que resulta muy conveniente, ¡PERO NO!



La opción de Autocobro de HEB es por mucho más limitada que las que conocemos de los grandes supermercados en EUA, consiste básicamente en una caja de cobro con espacio muy reducido que funciona bien solo si piensas comprar un par de artículos, de otra forma vas a encontrarte con los siguientes problemas:


  1. Espacio muy reducido: el ingeniero industrial que diseñó estas estaciones de Autocobro y el espacio de maniobra definitivamente se merece un golpe en la cabeza, a cada lado de la estación hay una mesita como de 40 cm que no está preparada para colocar las bolsas, esto empeora porque el escáner de cobro es una pistola alámbrica con un cordón muy limitado, no pasa de los 30 cm. Las estaciones de Walmart, por ejemplo, cuentan con un espacio para colocar las bolsas e ir cargando la compra directamente, esto ahorra tiempo y espacio. Por este problema, los empleados de las tiendas han optado por acercar un carrito vacío al lado de cada caja para que traspases tus productos conforme los cobras, lo cual no es tan práctico

  2. Escáner limitado: como ya lo mencioné, el escáner no tiene un cordón de más de 30 cm, lo que limita las maniobras para cobrar los productos y se batalla sobre todo en los contenedores grandes como el agua o los refrescos

  3. El sistema apesta: pocos sistemas informáticos de punto de venta están tan mal diseñados como el de HEB, el principal objetivo de usar estas cajas es practicidad y evitar el contacto con otras personas en época de pandemia, pero el sistema hace todo lo posible por complicártelo, por ejemplo, si llevas varios artículos repetidos, digamos, 12 coca-colas, debes usar una opción que se llama “múltiplos” para cobrar de una los 12 artículos iguales y no escanear 12 veces una misma coca-cola o sacarlas del paquete, ¿suena bien no?, en teoría sí, pero en la práctica cada vez que usas esta opción la máquina se bloquea y un administrador tiene que venir y autorizar la compra, por lo que lejos de evitar el contacto con otras personas en una compra regular de súper para dos personas, tienes contacto cuando menos con un “supervisor” para saltar esta opción. El sistema también tiene múltiples errores que bloquean la pantalla y solicitan ayuda del “supervisor” sumándole así contactos humanos innecesarios

  4. No previene el contacto humano, por lo tanto, no previene el contagio del COVID: por las limitantes de diseño que tiene y los errores que presenta, estarás en contacto con una o varias personas más para realizar tu compra (“supervisores” y guardias que no dejarán de observarte de cerca continuamente). Súmale a esto el reducido espacio entre las estaciones de cobro que te dejan prácticamente rodeado de posibles fuentes de COVID, el uso de dos carritos de compra, el uso del escáner que es una pistola y no una base como el de las cajas tradicionales que no requiere contacto, el uso de la pantalla táctil, la pantalla de la báscula para la verdura (que debes pesar previamente en el área de frutería) y la terminal de cobro, es decir, muchos más puntos de contacto y probabilidad de contagio


El día de hoy realicé las compras de víveres para dos personas, llené aproximadamente tres cuartas partes del carrito con productos y procedí al Autocobro, sí, a pesar de todo decidí darle otra oportunidad pensando que las cosas podrían haber mejorado desde la semana pasada, pero no fue así, de hecho la caja se bloqueó 4 veces: dos por agregar productos “múltiplo” (12 coca-colas y 12 botellas de agua desechables), una por error del sistema y una última como autorización para el cobro. Durante el proceso tuve contacto cercano con cinco empleados de HEB: un ayudante para colocar el carrito extra por el limitado espacio, un guardia que no paró de observarme como si me fuera a robar un kilo de tomates, y tres “supervisores” para corregir los errores de la máquina.


Al final de toda esta faena, por un error del sistema no pude realizar el pago y acabé en una caja tradicional donde tuve que desembolsar todo de nuevo, repetir el proceso y por supuesto tuve contacto con una sexta empleada de HEB.


Definitivamente el Autocobro no es para mí, de hecho, creo que no le es útil a nadie que lleve más de 10 artículos en su carrito.


Por todo esto y sobre todo por seguridad de mi familia, he decidido volver al cobro regular que es más práctico, más rápido y conlleva menos oportunidades de contacto humano y por lo tanto contagio del COVID.


Cuéntanos, ¿cuál ha sido tu experiencia con el Autocobro de HEB y en otras tiendas de autoservicio?

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